Si has comprado enlaces, colaborado con medios a cambio de una contraprestación o aceptado publirreportajes, tienes links patrocinados en tu perfil. Y si no están marcados como tales, son justo el tipo de enlace que puede acarrearte una penalización de Google. Una auditoría de links patrocinados es la revisión específica de esos enlaces de pago: comprobar que están correctamente etiquetados, que no son tóxicos y que no comprometen tu posicionamiento. En esta guía la haces paso a paso.
Qué es un link patrocinado y por qué Google lo trata aparte
Un link patrocinado es cualquier enlace que existe como parte de un anuncio, un patrocinio o un acuerdo con compensación de por medio: dinero, productos o servicios. Se diferencia de un enlace editorial en una cosa esencial: no es un voto espontáneo de confianza, sino una transacción.
Para distinguirlos, Google introdujo en septiembre de 2019 el atributo rel=»sponsored», junto con rel=»ugc» (contenido generado por usuarios). Desde entonces, estos atributos y el clásico rel=»nofollow» funcionan como pistas: en lugar de ignorar el enlace sin más, Google los usa como señal para decidir cómo interpretarlo. La idea es sencilla: un enlace de pago no debería transmitir autoridad como si fuera una recomendación ganada a pulso.
Por qué auditar tus links patrocinados (no es lo mismo que una auditoría de backlinks normal)
Una auditoría de backlinks general revisa todo tu perfil de enlaces buscando toxicidad. Una auditoría de links patrocinados es más quirúrgica y resuelve un riesgo concreto: comprar o vender enlaces que transmiten PageRank sin declararlos infringe la política de enlaces de Google. La consecuencia puede ser una acción manual que hunda páginas enteras en los resultados.
Auditar solo esos enlaces te permite tres cosas que una revisión genérica suele pasar por alto:
- Confirmar la atribución. Que cada enlace de pago lleve sponsored o, en su defecto, nofollow.
- Detectar enlaces de pago disfrazados. Colaboraciones o «menciones» dofollow que en realidad fueron pagadas y nadie marcó.
- Medir el riesgo real. No todos los enlaces de pago son iguales: importa de dónde vienen y con qué texto ancla.
Los dos frentes: enlaces que pones y enlaces que recibes
Antes de abrir ninguna herramienta, ten claro que hay dos lados que auditar, con acciones distintas.
| Frente | Qué revisas | Acción si falla |
|---|---|---|
| Salientes (los pones tú) | Enlaces de pago, afiliados o patrocinios que salen de tu web hacia otras | Añadir rel=»sponsored» en el código |
| Entrantes (apuntan a ti) | Links patrocinados que compraste o conseguiste y que apuntan a tu dominio | Contactar al medio o desautorizar (Disavow) |
La mayoría de guías solo miran los entrantes. Los salientes son los que más penalizaciones manuales provocan, porque dependen 100 % de ti.
Cómo hacer una auditoría de links patrocinados paso a paso
Paso 1: Reúne todos tus datos de enlaces
Empieza por Google Search Console: entra en Enlaces > Sitios con más enlaces y exporta el listado. Es la fuente más fiable porque muestra lo que Google ha rastreado de verdad. Complétala con una herramienta de backlinks (Ahrefs, Semrush o Majestic) para tener anchor text, autoridad del dominio y tipo de enlace en una sola hoja.
Paso 2: Identifica cuáles son realmente de pago
Filtra el listado y marca todo lo que tenga origen comercial: publirreportajes, reseñas patrocinadas, enlaces de afiliados, directorios de pago, banners y colaboraciones remuneradas. Aquí necesitas tus propios registros: un enlace «de pago» no siempre se distingue desde fuera, así que cruza el listado con tus facturas y acuerdos de colaboración.
Paso 3: Comprueba la atribución
Para cada enlace de pago, revisa el código fuente de la página que enlaza y confirma que el atributo rel es sponsored (o, como mínimo, nofollow). Si un enlace claramente comercial es dofollow y sin marcar, ya tienes un problema que corregir.
Paso 4: Evalúa calidad y riesgo
De los entrantes, ordena por nivel de riesgo. Señales de alarma habituales:
- Anchor text de concordancia exacta y repetido («comprar X barato»).
- Dominios sin tráfico real, sin keywords posicionadas o de temática ajena a la tuya.
- Idioma o país que no encajan con tu proyecto.
- Muchos enlaces concentrados en muy pocos dominios.
Un enlace de pago bien colocado, en un medio relevante y correctamente marcado, no es un problema. Lo es el de baja calidad, dofollow y con anchor sobreoptimizado.
Paso 5: Actúa
Según lo que encuentres:
- Salientes mal marcados: edita el HTML y añade rel=»sponsored». Es la corrección más rápida y la que más riesgo elimina.
- Entrantes recuperables: pide al webmaster que añada el atributo o retire el enlace.
- Entrantes tóxicos e irrecuperables: inclúyelos en un archivo y desautorízalos con la herramienta Disavow de Google Search Console. Úsala con cabeza: solo para enlaces que de verdad puedan perjudicarte.
Paso 6: Documenta y programa la siguiente revisión
Guarda qué auditaste, qué corregiste y cuándo. Tener el histórico te ahorra repetir trabajo y te da contexto si en el futuro aparece una acción manual.
rel=»sponsored», «nofollow» o «ugc»: cuál usar
El error más común es elegir mal el atributo. Esta es la regla práctica:
| Atributo | Cuándo usarlo |
|---|---|
| rel=»sponsored» | Enlaces de pago, anuncios, patrocinios y afiliados. Es el preferido por Google para este caso. |
| rel=»nofollow» | Enlaces que no quieres respaldar. Sigue siendo válido para enlaces de pago si no usas sponsored. |
| rel=»ugc» | Enlaces dentro de contenido de usuarios: comentarios, foros, reseñas. |
Dos matices útiles: puedes combinar valores (por ejemplo, rel=»sponsored nofollow») y, para enlaces de publicidad, sponsored y nofollow se tratan igual a efectos de no transmitir autoridad. No hace falta reescribir tus nofollow antiguos: siguen siendo válidos.
Errores frecuentes al auditar enlaces de pago
- Mirar solo los entrantes y olvidar los enlaces de pago que salen de tu web.
- Marcar como sponsored enlaces editoriales que ganaste de forma natural, perdiendo autoridad sin necesidad.
- Abusar del Disavow y desautorizar enlaces que en realidad ayudaban.
- Auditar una vez y olvidarlo. El perfil cambia cada mes.
Cada cuánto repetir la auditoría
No hay una cifra oficial. Como referencia razonable: una revisión trimestral si compras enlaces con regularidad o tu nicho es competitivo, y al menos una vez al año en proyectos con poco volumen de enlaces nuevos. Adelanta la revisión si notas una caída brusca de tráfico o detectas un pico de enlaces sospechosos.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un link patrocinado y un backlink normal?
Un backlink normal (editorial) lo coloca otra web por voluntad propia porque considera tu contenido útil. Un link patrocinado existe por una contraprestación económica o material. Por eso Google pide marcarlo con rel=»sponsored»: no debe contar como un voto de confianza ganado.
¿Marcar un enlace como «sponsored» le hace perder valor SEO?
Le indica a Google que no transmita autoridad como un enlace editorial, sí. Pero un enlace de pago no marcado que infringe las directrices puede costarte una penalización, así que el «valor» de dejarlo dofollow es engañoso. La atribución correcta protege tu dominio.
¿Google penaliza por comprar enlaces?
Comprar o vender enlaces que transmiten PageRank sin declararlos infringe la política de enlaces de Google y puede derivar en una acción manual. Si el enlace de pago se marca con sponsored o nofollow, deja de ser una infracción.
¿Puedo usar «nofollow» en lugar de «sponsored»?
Sí. Google prefiere sponsored para enlaces de pago, pero acepta nofollow y los trata igual a efectos de no pasar autoridad. Lo que no debes hacer es dejar un enlace de pago como dofollow sin atributo.
¿Con qué herramientas detecto links patrocinados que apuntan a mi web?
Empieza por Google Search Console para el listado base y complétalo con Ahrefs, Semrush o Majestic, que te muestran anchor text, tipo de enlace y métricas de autoridad para priorizar el riesgo. La parte de «cuáles son de pago» la confirmas tú con tus propios acuerdos.
¿Cada cuánto debo auditar mis enlaces de pago?
Trimestral si compras enlaces a menudo o compites en un nicho duro; anual como mínimo en proyectos pequeños. Y siempre que detectes una caída de tráfico o un crecimiento anómalo de enlaces.
